A partir de abril el uso de la impresora 3D ha sido más irregular debido a que se producían cada vez de forma más frecuente a partir de esa fecha, atascos con el filamento. A menudo había que hacer tres y cuatro intentos en días distintos, con sus consiguientes atascos y desatascos, para imprimir una pieza.
Por otro lado, los atascos no eran continuos, había días en los que se producía atasco y, sin cambiar nada, días en los que no. Por otro lado, detectamos que el problema se agravaba cuando se intentaban hacer dos piezas de forma consecutiva.
Nos hicimos expertas en detectar el principio de atasco y parar la impresión antes de que el atasco se agravara y fuera necesario desmontar todo el sistema de extrusión.
Con la llegada del nuevo material a cargo del proyecto CITE se fueron cambiando distintas piezas del sistema de extrusión. Estos arreglos duraron un tiempo pero llegó un momento en que ya habíamos hecho todo lo que podíamos con nuestros conocimientos de usuario y necesitábamos una ayuda técnica.
Como esto fue a final de curso y ya habíamos agotado los recursos económicos del CITE, el equipo directivo estuvo de acuerdo en que el centro asumiera el coste de la reparación.
Finalmente la llevamos al técnico y nos la tuvo arreglada en unos pocos días, pudiéndola recoger el 27 de junio. Se trataba de un problema en la configuración de los ventiladores, incidencia que nunca hubiéramos podido resolver los integrantes del grupo con nuestros conocimientos de usuario básico.
Al no funcionar convenientemente los ventiladores, el difusor se calentaba más de lo que debiera y el material se ablandaba antes de llegar al hotend, por lo que el atasco se producía siempre en la parte superior del difusión y no en la boquilla de extrusión.
Una vez que entendimos la causa comprendimos porqué se daba algunas veces y otras no y porqué si había ido agravando a lo largo del tiempo.
Aunque no se puede demostrar, nuestra teoría es que a medida que ha ido haciendo más calor el problema se ha ido agravando puesto que, al no existir una adecuada ventilación, el material se ablandaba mucho antes. Es posible que el problema de configuración de los ventiladores lo hayamos tenido desde el principio, pero no se manifestó hasta que la temperatura ambiente subió de un determinado valor. Como a final de mayo tuvimos unas semanas que bajaron bastante las temperaturas se pudo imprimir distintas piezas. En las semanas posteriores, que volvieron a subir, empezaron de nuevo los problemas de atascos.
| Distintos atascos en el filamento PLA |
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| Ejemplo de atasco en el que al inicio imprimía bien y luego dejaba de extruir material |
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| Otro ejemplo de una impresión que acabó en atasco |
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| En los intentos de los últimos días apenas se extruía material |
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| Prueba de impresión hecha con éxito tras el arreglo, a finales de junio, en plena ola de calor |




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